martes 31 de marzo de 2009

Me queda la palabra...


Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra.

"En el principio"... Blas de Otero

miércoles 18 de marzo de 2009

Ayùdame a mirar!


Diego no conocìa la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevò
a descubrirlo.
Viajaron al Sur.
Ella, la mar, estaba mas allà de los altos mèdanos,
esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas dunas de arena,
despuès de mucho caminar, la mar estallò ante sus ojos.
Y fuè tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor que el niño quedò
mudo de hermosura.
Y, cuando por fin consiguiò hablar, temblando, tartamudeando, pidiò a su padre:
-¡Ayùdame a mirar!...

Fragmento del Libro de los Abrazos, de Eduardo Galeano.

viernes 6 de marzo de 2009

Mes de Marzo, se acerca el Dìa de la Mujer...en nombre de Alfonsina va mi homenaje a todas nosotras...

Frente al Mar...

Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.

Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».

Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.

¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.

Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.

Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.

Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.

Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.

Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!

Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.

Alfonsina Storni

lunes 2 de marzo de 2009

No quieras ...


...No quieras volver a andar sobre tus pasos,
pues tus huellas quedaron en la arena,
si de nuevo las pisaras te hundirìas
donde antes caminaste tan serena...
Cylta Nancy.

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