Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra.
si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra.
"En el principio"... Blas de Otero
2 comentarios:
Es cierto, palabras que acunan y que debemos saber respetar y emitir para que siempre lleven mensajes de buenaventura, sanando asi tanto daño que se hace.
Cariños
Ya lo creo Abuela Ciber, que poder maravilloso el de la palabra, cuànto bien puede hacernos una palabra justa y cuanto daño cuando no es dicha con amor...
Un gran abrazo!!!
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